Los medrosos querrán replegarse; los ambiciosos, violentos y egoístas, explotar a cualquier costo; los profetas del Apocalípsis predicar la nada, los demagogos desajustar la innata sensatez política de nuestro pueblo; los geómetras de las revoluciones, desquiciar la historia y los infantilismos de todo signo complicar lo elemental.
Discurso de toma de protesta de López Portillo

El historiador Lorenzo Meyer sostiene que la toma de posesión de los presidentes no es un simple acto protocolario, sino que marca la pauta de lo que será el resto del sexenio. Independientemente de los pormenores en los que se dieron dichos discursos, el análisis de las palabras y las estructuras permite dar luz acerca de los temas más relevantes y de ambiente político en el que se dieron.

Por medio de una base original que conjunta los discursos de toma de posesión de 14 presidentes, desde Lázaro Cárdenas hasta Andrés Manuel López Obrador, el presente artículo pretende encontrar patrones y diferencias en la forma en que se dieron estos discursos.

Ilustración: Guillermo Préstegui

El discurso de Andrés Manuel

Mientras que Peña Nieto dio su discurso inaugural en el patio de Palacio Nacional, Felipe Calderón fue al Auditorio Nacional luego de haberse colado por detrás de las banderas del recinto legislativo. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador dio su primer discurso como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos este primero de diciembre ante el pleno de la Cámara de Diputados, un hecho que no ocurría desde que Vicente Fox enunció su discurso de toma de posesión en el año 2000.

Este mensaje tuvo particularidades muy relevantes. La siguiente nube de palabras resalta las palabras más usadas. Es posible identificar conceptos emanados directamente de la lógica lopezobradorista del cambio y del poder: un régimen neoliberal, basado en la extracción de bienes públicos a través de funcionarios corruptos que él y el pueblo van a cambiar a través del ejercicio del poder. Por esta razón los verbos más presentes son de acción y resistencia: “vamos” y “enfrentar”.


La longitud de los discursos

El discurso más largo que se dio en el contexto de toma de posesión del titular del Poder Ejecutivo fue el de López Portillo, con casi 10 mil palabras pronunciadas. En contraste, el más corto fue el de Adolfo Ruiz Cortines con poco más de 3 mil.

Si bien, el Presidente López Obrador enunció un discurso por encima de la media, al pronunciar 6,196 palabras en comparación con 5,524 del promedio, su discurso fue más corto que los de López Portillo, Salinas, Echverría, de la Madrid, Fox y Díaz Ordaz.

Diversidad lingüistica

No todas las palabras son iguales. Una forma de entender la complejidad de un discurso es a través del análisis de la diversidad lingüistica, una medida resultante de la proporción de palabras únicas con respecto a la longitud total del mensaje. Ruiz Cortines es el presidente con más palabras diferentes con respecto al total, seguido por Lázaro Cárdenas, López Mateos y Echeverría. Curiosamente, uno de los presidentes con más credenciales académicas, Carlos Salinas, es uno de los que peor desempeño tienen en esta métrica.

López Portillo el más pesimista, Calderón y Peña, lo más optimistas

Con el propósito de identificar las emociones mayoritarias de los discursos, se hizo un análisis de sentimientos por medio de la traducción del léxico Afinn hecha por Juan Bosco Mendoza.

En promedio, los 14 discursos han sido mayoritariamente positivos: 61% de palabras positivas frente a 39% negativas; sin embargo, existen contrastes relevantes entre mensajes. Por ejemplo, los discursos más optimistas corresponden a los de Calderón y Peña, empatados con 68% de palabras positivas cada uno, ambos emanados de una cambio de partido y con el objetivo de llenar de esperanza y buenas expectativas su mandato. Las palabras elegidas por Andrés Manuel para criticar el periodo “neoliberal” y, en particular, la administración de Peña Nieto redujeron el ánimo positivo de su discurso. En contraste, López Portillo enunció el discurso más pesimista, con 50% de palabras positivas y un número equivalente de negativas.

Es interesante el gran pesimismo de López Portillo. En un análisis posterior se puede observar que una de sus palabras insignia fue “devaluación”. Las frases que componen ese discurso suelen invocar amenazas de dimensiones apocalípticas, como la que antecede este análisis.

Corrupción e impunidad: esos temas ausentes

Consistente con los hallazgos presentados por el profesor Garrido, el discurso de toma de posesión de Andrés Manuel tiene una particularidad muy relevante: en 14 sexenios, nunca había sido mencionada con tanta frecuencia la palabra corrupción. Con 18 veces, el actual titular del Poder Ejecutivo mexicano casi quintuplicó las 4 menciones hechas por Vicente Fox en el año 2000. Con 3 menciones cada uno, sólo Zedillo y Miguel de la Madrid habían mencionado la palabra en un discurso de toma de posesión.

La palabra impunidad ha sido menos frecuente en estos 14 discursos. Calderón ha sido quien más la ha mencionado con 6 ocasiones, seguido por AMLO que la mencionó 3 veces. Por su parte, Zedillo y Peña Nieto la mencionaron 2 veces. Finalmente, Salinas y Fox la mencionaron en una ocasión.

Pueblo

Una de las discusiones en Twitter acerca de las imágenes derivadas del análisis de Garrido es el uso de la palabra “pueblo” como concepto aglutinador en el discurso de López Obrador. Esto puede ser visto con la frecuencia en la que aparece este concepto, sólo Díaz Ordaz, con 29 ocasiones, supera al Presidente, quien mencionó el concepto 28 veces. En tercer lugar se encuentra Echeverría, seguido de López Mateos, de la Madrid y Salinas con 27, 22, 20 y un empate con 19, respectivamente. Ningún presidente de la transición democrática había usado más de 10 veces el concepto.

Los temas más emblemáticos

A continuación se presentan las palabras más usadas por cada uno de los presidentes en su discurso inaugural.

Palabras insignias

Si bien la frecuencia de las palabras ofrece un indicador de los temas que se trataron en un discurso, una medida adicional que podemos analizar es la llamada frecuencia de ocurrencia del término en la colección de documentos (Tf-idf por sus siglas en inglés). Este indicador permite observar las palabras que definen un discurso en particular y no en otros.

No es sorpresa ver que el discurso de López Obrador tenga los conceptos “neoliberal” y “corrupción” como definitorios. Es interesante observar que los conceptos “esposa” y “ministro” aparecen como insignias por el tiempo que el presidente dedicó a saludar a los asistentes de otros países, un fenómeno nunca visto en otro discurso presidencial de toma de posesión.

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Manuel Toral

Especialista de datos en la Unidad de Investigación Aplicada de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Maestro en políticas públicas (Universidad de Chicago), politólogo e internacionalista (CIDE).