Quintana Roo destacó en la última administración por sus sofisticados sistemas de desfalco al erario y a la sociedad. La mayor fama que alcanzó Roberto Borge fue producto no sólo de los niveles de impunidad y corrupción que se vivieron en el estado, la cooptación de la prensa —que incluyó millones en pagos— sino también por ejemplos increíbles como la clonación de ejemplares de la revista Luces del siglo, que colocaron nuestra realidad a nivel de novela surrealista.