Desarmar la corrupción

Vigilar y sancionar: la ineficacia de los Órganos Internos de Control

Una de las premisas fundamentales de la narrativa gubernamental ha sido el destierro de la corrupción de la vida pública de México. Según el titular del Ejecutivo, no habrá tolerancia a la corrupción por parte de nadie. La pregunta que ha acompañado estas declaraciones parece seguir vigente: ¿cómo, efectivamente, pueden cambiarse rutinas, prácticas y valores institucionales que promueven la corrupción?