La crisis que sobrevivimos en el CIDE por culpa de la intervención arbitraria de la directora del Conacyt en la gobernanza de nuestra institución es un ejemplo del debate que el régimen nos ha impuesto: el gobierno guiado por la ley o el gobierno justificado en el discurso. En este texto relato las principales afrentas realizadas por el Conacyt a la comunidad de mi universidad como punto de partida para una reflexión más amplia sobre sus implicaciones para el Estado de Derecho.