La corrupción y la desigualdad son problemas urgentes en el mundo por separado, pero es claro también que están interconectadas: una retroalimenta a la otra. La pandemia dejó claro que la desigualdad puede cobrarse vidas y la corrupción puede volver más difícil modificar el estado de las cosas.
Francisco Javier Vega Oviedo
Cómo construir una plataforma de transparencia estatal
Suele pensarse que la participación ciudadana está separada de la transparencia y la rendición de cuentas. En realidad, esta triada conforma la democratización de todo gobierno. Y, en la práctica, una no está muy separada de la otra.
Nepotismo: definiciones, peros y consecuencias
En las sociedades capitalistas contemporáneas, el nepotismo es común e incluso necesario en micro y pequeñas empresas con el fin de prosperar con eficiencia. No obstante, resulta contraproducente en empresas grandes, organizaciones gubernamentales y sindicatos.
¿Qué fue primero, la corrupción o la desigualdad?
Los hogares mexicanos con menores ingresos gastan hasta el 38% de sus ingresos en pagar sobornos, mientras que para los hogares en la parte más alta de la distribución representa apenas el 9.3% de sus ingresos. Esto implica que los costos de corrupción implican un incremento en la desigualdad entre los hogares con más ingreso y aquellos con menos.
Corrupción y desigualdad política
La desigualdad política en la competencia entre partidos tiene su origen en una desigualdad económica y social permeada de altas dosis de corrupción. Ésta proviene de aquellos que utilizan los recursos de empresas, sindicatos, corporaciones, o del mismo gobierno para financiar de manera ilegal las campañas de ciertos candidatos con fines e intereses particulares.