La Austeridad Republicana ha sido un arma para eliminar los contrapesos de nuestro Estado de derecho. Es un intento por concentrar más poder en la presidencia de la república, así como de erradicar cualquier voz disidente. En lo que toca al Poder Judicial de la Federación, se trata de una herramienta para socavar la independencia judicial que con gran esfuerzo hemos forjado y fortalecido desde la Reforma Judicial de 1994.