Desarmar la corrupción

La Ley Bonilla: el problema del momento

El pueblo puede decidir muchas cosas en una consulta popular, pero de ninguna manera puede cambiar el pasado. Querer dejar sin aplicación el Octavo Transitorio y aspirar a que Bonilla gobierne cinco años y no dos, es una negación del pasado. Es tratar de cambiar las reglas de un juego una vez que se ha ganado. Es, en esencia, trastocar las reglas democráticas.