El proyecto de ley señala que los recursos se concentrarán en la Tesorería de la Federación, sin especificar a qué deben destinarse. Es una centralización notable. Aunque se toma la pandemia como justificación para eliminar los fideicomisos, no tenemos la certeza de que esos recursos no terminarán en otra parte o, simplemente, se añadirán al presupuesto de 2021.