La extinción radical y masiva de los fideicomisos nunca ha sido la respuesta, pues la decisión de desaparecerlos no es tan sencilla ni rápida. Es necesario un análisis pormenorizado de los cambios y acciones a considerar para evitar complicaciones en la aplicación de esta medida o generar otros problemas que pueden vulnerar a las beneficiarias y los beneficiarios.