Cómo construir una plataforma de transparencia estatal

El derecho de acceso a la información pública es considerado un derecho humano y está garantizado por la Constitución. En su artículo 6° establece que “toda la información en posesión de cualquier autoridad […] es pública”. De la misma manera, indica que “deberá prevalecer el principio de máxima publicidad”. De este principio emana la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, que señala: “El derecho humano de acceso a la información comprende solicitar, investigar, difundir, buscar y recibir información”.

En la actualidad, la manera en que un gobierno debe transparentar cantidades sustanciales de información es mediante el gobierno electrónico —o e-government —, que acerca a los sectores público y social. Para lograr semejante tarea, los portales de transparencia y datos abiertos son indispensables.

Mediante el análisis de decenas de plataformas de transparencia, corrupción, integridad y datos abiertos, este artículo presenta una propuesta de formato que integra todos los elementos mínimos que deben transparentar los gobiernos locales en un sitio web, así como puntos no obligatorios pero funcionales para la apertura de datos. También ofrece ejemplos de buenas prácticas nacionales e internacionales que integran módulos de participación ciudadana o de enseñanza para que el usuario sepa qué es la transparencia y cómo acceder a la información, entre otros contenidos. Por último, hace recomendaciones generales para la construcción de tales plataformas.

Ilustración: Izak Peón

Elementos mínimos

Los elementos mínimos de toda página web de transparencia surgen de las leyes de transparencia y acceso a la información —tanto la Ley General como las de los estados, si es el caso— y de la política de transparencia, gobierno abierto y datos abiertos del gobierno federal. Estos elementos son indispensables para que la ciudadanía pueda ejercer el pleno derecho de acceso a la información pública.

1. Información relevante. Los sitios web deben dejar claro qué hace y qué no hace el portal, para qué es, quién lo maneja y cuál es su utilidad.

2. Información pública de oficio. Según el artículo 70 de la Ley General de Transparencia, es obligatorio publicar cuarenta y ocho temas, documentos y políticas, para que no sea necesaria la mediación de una solicitud de acceso a la información. Entre estos, se encuentran el marco normativo, la estructura orgánica, las facultades de cada área, y las metas y objetivos, entre otros.

3. Servidores públicos, sueldos y salarios. En el caso del gobierno federal, esta información debe estar incluida en el portal  nómina transparente.

4. Las declaraciones patrimoniales y de conflicto de intereses de los servidores públicos. A nivel federal, está la plataforma DeclaraNET y, en un futuro, operará la Plataforma Digital Nacional del Sistema Nacional Anticorrupción (PND).

5. Datos abiertos. Deben presentarse preferentemente en diferentes formatos para promover su uso y explotación. Un apoyo es hacerlo de manera interactiva. La buena práctica por excelencia es el portal ChileCompra.

6. Contrataciones públicas. Se recomienda toda la información situada en CompraNet y se propone publicar más rubros del Estándar de Datos de Contrataciones Abiertas de OpenContracting Partnership. El listado de personas servidoras públicas que trabajan en contrataciones a nivel federal se encuentra en el Reniresp y estará en la PDN.

7. Gasto en publicidad oficial

8. Transparencia fiscal, contabilidad gubernamental o transparencia presupuestal. Publicar ingresos y gastos con detalle. El portal Transparencia Presupuestaria es muy ilustrativo al respecto.

9. Participaciones a municipios

10. Módulo de denuncias anónimas

11. Búsqueda específicaque arroje resultados para palabra clave, organismo y año de ejercicio. El portal general de transparencia de Chiapas es un ejemplo de buenas prácticas.

12. Enlace a la Plataforma Nacional de Transparencia o, en su caso, un módulo de solicitudes de información.

Elementos no obligatorios pero recomendables

Otros módulos no obligatorios, pero cuyo uso se recomienda de manera proactiva son:

• Gasto en viáticos

• Servidores públicos sancionados

• Bienes inmuebles

• Diagnóstico, medición y evaluación de impacto de programas y monitoreo de sus procesos

• Padrón de proveedores

• Padrón de vehículos (esta es una de las buenas prácticas que tiene el portal Juntos contra la corrupción de la CDMX).

• Informes de auditorías de la Auditoría Superior de la Federación. Fiscalizaciones o evaluaciones de otros organismos como el Coneval, así como las acciones emprendidas para resolver sus comentarios.

• Registro de las finanzas públicas estatales: planeación, programación, presupuestación, ejercicio y control, seguimiento y evaluación, rendición de cuentas y fiscalización, información financiera.

• Ligas a micrositios emergentes, como en el caso del covid-19. Por exigencia de la ciudadanía, y de manera proactiva, los diferentes niveles de gobierno ponen a disposición información para atender situaciones emergentes. Una buena práctica es el Covid-19 Contract Explorer

Participación ciudadana

Suele pensarse que la participación ciudadana está separada de la transparencia y la rendición de cuentas. En realidad, esta triada conforma la democratización de todo gobierno. Y, en la práctica, una no está muy separada de la otra. Por ello, distintos sitios web incluyen módulos de participación para los usuarios de cada país. El Portal de la Transparencia de España, por ejemplo, tiene un módulo de participación ciudadana en proyectos normativos.

Otro gran ejemplo es el Budget monitor del estado de Georgia, una plataforma para la revisión ciudadana en la que se expone información relativa a las finanzas públicas. Contiene temas como ingresos y gastos, auditorías y contratos públicos. En este sitio la ciudadanía puede proponer modificaciones para las auditorías de diferentes organizaciones públicas. También acepta propuestas para el gasto público.

La plataforma Mygov de la India es un sitio diseñado para la participación ciudadana en el que se proponen y formulan políticas y programas. Su innovación es lanzar diversas convocatorias para el combate a la corrupción. Para incentivar la participación de más personas hay un uso de puntos que se cambian por créditos. Cuenta con más de 100 000 usuarios activos.

Aunque es un esfuerzo mínimo, el sitio Aguascalientes por la transparencia ofrece un módulo de integridad para niños. Este módulo busca, de manera didáctica, conectar a los más jóvenes con el tema de integridad a través de un test que, una vez resuelto “con 10”, les permite realizar rompecabezas.

Por su parte, Transparencia Chihuahua cuenta con un módulo llamado “Ayúdanos a encontrarlas” en el que el usuario puede proporcionar información para ayudar a localizar mujeres desaparecidas en el estado.

En el marco de los objetivos de desarrollo sustentable de las Naciones Unidas, muchas plataformas de transparencia locales y de OSCs (como el sitio Cómo vamos Nuevo León) también están integrando módulos específicos sobre los objetivos. Comparto recomendaciones generales para la construcción de dichas plataformas que buscan transparentar información de lo que hacen los gobiernos en temas como: género, pobreza y desigualdad, indicadores de ocupación laboral y de crecimiento económico, servicios públicos, acceso al agua y acción por el clima.

Lo ideal para estos módulos es incluir una breve introducción al desarrollo sustentable y un glosario con definiciones y palabras clave. Lo más relevante es transparentar el presupuesto y gasto en programas, leyes o cualquier política que trate estos temas, así como sus auditorías, fiscalizaciones y evaluaciones.

Para el uso de la plataforma y un acercamiento amigable al usuario, hay que incorporar el rol de profesores, técnicos y sobre todo innovadores. Para ello es indispensable integrar módulos de manual del sitio y enlaces de interés de otras dependencias de gobierno.

Al respecto, el sitio web del ministerio de justicia finlandés es un ejemplo de buenas prácticas, dado que provee información y herramientas para generar habilidades que contribuyan a disminuir la corrupción. Entre sus módulos se encuentran “¿Qué es la corrupción y cuáles son sus consecuencias?”; un test para saber si en la organización donde trabaja el usuario —pública o privada— hay riesgos y escenarios de corrupción; uno para aprender a identificar señales de alerta de corrupción; otro para aprender buenas prácticas en el trabajo; uno más sobre estrategias anticorrupción, y otro que enseña a reportar o denunciar actos de corrupción, así sea apenas por sospecha.

Costa Rica también es un ejemplo de excelencia. El portal Red Interinstitucional de Transparencia, de la Contraloría General de la República, permite navegar por medio de perfiles de usuario para que las búsquedas sean de manera más sencillas y enfocadas. Son cinco perfiles: auditor interno, ciudadano, estudiante, oferente y periodista.

En México hay dos ejemplos de mecanismos cognoscitivos para el usuario: el primero es el Portal de Transparencia y Acceso a la Información del estado de Guerrero. Es muy ilustrativo para aprender términos, la historia de la transparencia, o qué es la transparencia proactiva. El segundo ejemplo es el portal del IAIP Tlaxcala, en el que se puede aprender qué es la transparencia, cómo acceder a la información o qué es un archivo. También cuenta con materiales y capacitación mediante cursos en línea y videos.

Datos Abiertos

El Portal de Datos Abiertos de la DNCP (Dirección Nacional de Contrataciones Públicas) es un sitio web que permite acceder a los datos de contrataciones públicas de Paraguay. En éste pueden explorarse datos con herramientas para programadores; cuenta con un mapa interactivo con información georreferenciada, así como gráficos que permiten visualizar la información de manera ilustrativa.

Recomendaciones generales

Se recomienda el uso de un nombre llamativo y amistoso para la plataforma, dado que el clásico nombre “Transparencia, gobierno de…” resulta desmotivador para los usuarios. También se recomienda usar colores neutros o ajustarse a los institucionales, así como direccionadores simples y entendibles y no abusar de las imágenes, pero tampoco mostrar únicamente texto.

Finalmente, es responsabilidad de todo constructor de plataformas proteger los datos personales, y garantizar el anonimato en las denuncias o, si es el caso, señalar los canales de protección a víctimas de actos de corrupción o faltas administrativas. Homologar este formato para todas las plataformas locales y nacionales sería lo ideal. Todos estos componentes incentivan a los gobiernos a ser realmente abiertos y cercanos a la ciudadanía y su participación.

 

Francisco Javier Vega Oviedo
Politólogo

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Publicado en: Desarmar la corrupción