Que el oficialismo busque recortar las labores de las instituciones autónomas no hace al pueblo más rico, pero sí destruye el valor público de organismos necesarios para proteger los derechos de la ciudadanía. En lugar de menos gobierno, es necesario pensar en un Estado mejor capacitado para administrar los muchos problemas públicos que enfrenta el país.
¿Qué pasaría con la transparencia si desaparece el INAI?
Meses previos a dejar el gobierno, Andrés Manuel López Obrador presentó un paquete de iniciativas para reformar diversos artículos de la Constitución. La agenda legislativa que pretende desplegar es vasta, en tanto que se pretenden hacer cambios a los derechos de los pueblos indígenas, al sistema de pensiones, a la naturaleza jurídica de la Guardia Nacional, a las reglas electorales, a la conformación del Poder Judicial de la Federación, entre otras. Además, se plantea la extinción de algunos organismos constitucionalmente autónomos entre los que está el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
Debilitando al enemigo: elegir y echar a la calle a todos los jueces
La iniciativa de reforma judicial presentada por Andrés Manuel López Obrador tiene como eje la elección mediante voto popular de los ministros y las ministras de la Suprema Corte, así como de jueces y magistrados de distrito y de circuito. Si bien la atención de muchos comentaristas se ha centrado en el máximo tribunal, en realidad el aspecto más preocupante de la propuesta es el que atañe a estos últimos.
La oportunidad perdida de tener un servicio profesional de carrera: el reglamento interior de la SFP
Ojalá la siguiente administración comprenda que para realmente combatir la corrupción requerimos de personas servidoras públicas que sólo le deban el cargo a sus propios méritos, conocimientos, y experiencia profesional.
Elegir ministros por voto directo: ¿Democratizar la Suprema Corte o politizar la justicia?
No cabe duda que hay muchas cosas que hacer para que la ciudadanía tenga mayor cercanía a la Corte. Sin embargo, el voto popular para nombrar a sus integrantes no es la solución.