La extinción radical y masiva de los fideicomisos nunca ha sido la respuesta, pues la decisión de desaparecerlos no es tan sencilla ni rápida. Es necesario un análisis pormenorizado de los cambios y acciones a considerar para evitar complicaciones en la aplicación de esta medida o generar otros problemas que pueden vulnerar a las beneficiarias y los beneficiarios.
¿Qué hay detrás del robo de medicamentos oncológicos?
La llegada de la autoproclamada 4T ha implicado el desmantelamiento de la estructura del sistema de salud en México. En su afán por cambiarlo todo, so pretexto de combatir la corrupción, la administración actual decidió terminar con el sistema de adquisiciones y distribución desde los primeros meses. El resultado ha sido un desastre.
Fideicomisos: apostar por el futuro
Los diputados que aprobaron la extinción de 109 fideicomisos saben cuáles serán las consecuencias. Entienden que están minando la capacidad del Estado para atender “a los más pobres del país” en caso de un desastre natural y saben muy bien que su acción tendrá un impacto devastador para la ciencia y la tecnología.
Desaparecer los fideicomisos es una mala idea
El proyecto de ley señala que los recursos se concentrarán en la Tesorería de la Federación, sin especificar a qué deben destinarse. Es una centralización notable. Aunque se toma la pandemia como justificación para eliminar los fideicomisos, no tenemos la certeza de que esos recursos no terminarán en otra parte o, simplemente, se añadirán al presupuesto de 2021.
¿Corrupción transparente? El financiamiento político en Estados Unidos
Podría decirse que la corrupción en forma de compra de influencias en Estados Unidos es transparente. Parece un oxímoron, pero es así. Los grupos de influencia apoyan a candidatos con recursos que les ayudarán a mantener intactos sus intereses de forma cínicamente abierta —y los candidatos los aceptan sin mayor problema.